martes, 28 de octubre de 2008

Pesadillas


La pesadilla comienza

Una mujer alta
Encapotada
Con el torso desnudo
Persigue a un niño
A través del pasillo que da
Hasta su habitación

El niño toca el aire
Con el pulgar y el índice
Lo tacha de pecador
De corrupto

Ambos tienen el rostro desfigurado

El niño corre
Cree alejarse
Pero no avanza

Ella le lanza la capa
Y le prende fuego

Mientras se calcina
Sus caras van tomando forma
Una misma imagen
Dos almas desertoras

La mujer alta despierta
Y busca a su hijo

El niño corre embolsando el aire con las manos

Elefantitos de piedra


Elefantes alucinados
Juventud sónica
Rosas de piedra adornan sus perillas

Camino por la cornisa
Mi padre me abraza
Los elefantes comen hormigas
Comen personas
Defecan dirigentes

Resbalo y me estampo contra el suelo
Los cuadrados de la acera
Se encienden
Son sucios tableros de juego

Amanece en mis bolsillos
Despierto del sueño

Mi padre me asfixia

Historia de los Días


Son los días contados al revés. Los días no avanzan, los días regresan.
El tipo que toma su sopa va devolviendo cada sorbo al plato.
12595 días, descontando.
Un cumpleaños donde reembolso los regalos. Verónica no deja la coca cola y encuentra su muñeca de siete cabezas. El tipo de la sopa pide pastel de carne, piensa en himnos culposos.
Día 9125. Este día debería ir hacia delante, porque ensayo un abrazo. Tu vuelo se retrasó una semana y yo me encierro en mi cuerpo.
Mi padre no irrumpe en mi dormitorio cuando te saco la piel.
Aquel ejército de soldaditos de plomo no sucumbe ante la mujer encapotada que nos prendía fuego.
8945 días, cuerpos mutilados.
Descuento.
Mi padre no escoge una habitación del velatorio. No me da 10 minutos para llorar por mi madre muerta. Los hombres no pueden mostrarse débiles ante su familia. No soy débil, tampoco hombre.
Aislamiento.
1095 días. Parálisis.
Aprendo a usar mi visión periférica. Pablo se sirve un plato de sopa. Mi padre aún no me conoce. Mi madre limpia la cal untada sobre mis miembros inferiores. Las heces son su peor pesadilla.Día primero. No abrí los ojos. No lloré. Hice feliz a mi padre.

Juana Dice...


Jane es como Roxanne, vestido y labios rojos, pero lleva peluca. A las 8 pasa por San Andrés, se santigua y piensa en Sergio.

Roxanne alardea de un novio que no la quiere compartir, que la sacará de la calle.
Jane dice:
Mucho candor me fastidia, la pobre Roxanne morirá esperando por alguien bueno.

Jane quiere denunciar a Sergio por maltrato. Cuando la asalta el llanto prende el televisor, busca al padre Tom y reza con él hasta que amanece.

Jane dice:
En California no hay hombres como Sergio, cuando viaje a España los encontraré por montones.
Cree que en una luz roja se cruzará con Mafalda, la llevará a su casa y le convidará una buena sopa de pollo.

Jane dice:
Soy tan mujer como Molina.

Jane dice:

¿Cómo te pones una curita en el alma para contener la hemorragia?